CHOLULA.- las escrituras aseguran
existe un lugar de eterna belleza y esplendor llamado cielo; he aquí de Jehová
tu Dios, son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todas las cosas
que hay en ella, Dt. 10-14.
No te des
prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a profesar palabra delante de Dios
porque Dios está en el cielo, y tu sobre
la tierra; por tanto sean pocas tus palabras, Ec. 5-2. ¡Cielo jubilen y ángeles
canten en coro! ¡Canten al rey, que gobierna la tierra y los cielos! Dios es
Jesús muestra su amor y su luz, y salva a los pecadores, ¡Cielos jubilen, y
canten todas las naciones, a Jesús con gran gozo en los corazones! Oh que
bondad, grande y hermosa verdad, Jesús salva a las naciones. Mientras más se
dedican los astrónomos en las profundidades del cosmos, más estrellas y
galaxias descubren ¿Cuántos habrá en total?
El cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus
nombres. Sal. 147-4.
El profeta
Isaías dijo: levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas
cosas; él saca y cuenta su ejército, a todas llama por sus nombres;
ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio, Is.
40-26.
Isaías
afirmó con precisión científica el universo físico es producto de la infinita
energía de Dios, el profeta Isaías un hombre que vivió hace 2700 años, no pudo
averiguarlo por sí mismo, se limitó a
escribir lo que Dios le mandó por inspiración. Toda la escritura es inspirada
por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en
justicia, 2. Ti. 3-16.
Los cielos
cuentan la gloria de Dios, y el
firmamento anuncia la obra de tus manos, Sal. 19-1. Cuando veo tus cielos, obra
de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, Sal 8-3.
¿Alguna vez
al mirar por la noche el firmamento miles de estrellas centellando? Es decir,
parecen cambiar levemente de intensidad y posición, los telescopios, los
binoculares, aumentan la capacidad de observar objetos en el cielo, estrellas,
galaxias, cometas, nubes de polvo y gas interestelar llamadas nebulosas,
imágenes verdaderamente espectaculares de astros del lejano espacio. ¿Se
ocultará alguno, dice Jehová en escondrijos que yo no lo vea? No lleno yo dice
Jehová, el cielo y la tierra. Jer. 23-24.
Las calles
del cielo están cubiertas con oro puro, las doce puertas eran doce perlas, cada
una de las puertas era una perla, y la calle de la ciudad era de oro puro,
transparente como vidrio, Ap. 21-21.
Los
redimidos y comprados a precio de sangre, compartirán ese lugar con los
ángeles, lugar de paz y gozo, sino haceros tesoros en el cielo donde ni l
apolilla, ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan, ni hurtan, Mt. 6-20.
Mirad que no
menos precies a uno de esos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los
cielos ven siempre, el rostro de mi padre que está en los cielos, Mt. 18-10.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos, porque así
persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. Mt. 5-12.
“Lo mejor de
todo Dios desea que vivamos allá para siempre”. En la casa de mi padre muchas
moradas hay, si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar
lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os
tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis, Jn.
14-2-3.
Los
escépticos afirman no existe el cielo, su incredulidad no cambia la realidad,
ya sea que lo creas sí o no. ¡Existe el cielo, existe el infierno, existe el
infierno! El astrónomo Peter Tuthill de la universidad de Sidney, Australia;
descubrió una nebulosa despedida por un sistema estelar binario en la
constelación de sagitario, desde nuestra perspectiva, parece estar situada cerca
del centro de nuestra galaxia, la vía Láctea. Toma la forma de siervo el rey de
la gloria, viene a sacarnos de las tinieblas y la escoria, y con poder, él
salva y libra mi ser, para llevarme a la gloria, ¡Oh maravilla!, Jesús hasta la
cruz se humilla, y en la tierra el sol de justicia ya brilla, Jesús nació,
nuestras cadenas quebró, salvos al cielo nos lleva, señor Jesús, soy pecador,
me arrepiento de mis pecados, mis buenas obras no podrán llevarme al cielo,
comprendo el único camino al cielo es por medio de la fe en Jesucristo, gracias
por morir en la cruz por mí, perdona todos mis pecados, ven a mi corazón y
sálame, confió solo en ti, para ser salvo, en el nombre de Jesús Amen. Dios te
ama.

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