Aprueba
Senado reformas constitucionales en materia de justicia laboral
* Conflictos
entre trabajadores y patrones estarán a cargo de tribunales del Poder Judicial
de la Federación; se crea un organismo federal descentralizado de conciliación
*
La reforma
al artículo 123, apartado A, fracción XVIII, se modifica, a efecto de que la
redacción sea la originalmente establecida por el Presidente de la República en
su iniciativa
El Pleno del
Senado de la República aprobó con 98 votos el proyecto de decreto por el que se
reforman y adicionan los artículos 107 y 123 de la Constitución Política, sobre
justicia cotidiana en materia laboral.
La
iniciativa transfiere la impartición de justicia laboral, es decir, que la
resolución de las diferencias o los conflictos entre trabajadores y patrones
estarán a cargo de los tribunales laborales del Poder Judicial de la Federación
o de las entidades federativas en el ámbito local y federal, en sustitución de
las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Además, crea
un organismo federal descentralizado de conciliación, con autonomía de gestión
y presupuestal, con facultades en el orden nacional para el registro de todos
los contratos colectivos de trabajo y las organizaciones sindicales, así como
todos los procesos administrativos relacionados.
El organismo
encargado de los procesos en materia laboral contará con personalidad jurídica
y patrimonio propios, plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de
decisión y de gestión. Para la designación del titular de este organismo
descentralizado, el Ejecutivo Federal someterá una terna a consideración de la
Cámara de Senadores.
El Senado,
previa comparecencia de las personas propuestas, realizará la designación
correspondiente.
El dictamen
aprobado establece que a nivel local, los organismos constituidos contarán con
funciones conciliatorias, y será requisito que pase por estas instancias
cualquier acción con el órgano jurisdiccional.
Se
garantizará el voto personal, libre y secreto de los trabajadores para la
elección de sus dirigentes, la resolución de conflictos entre sindicatos y la
solicitud de la celebración de un contrato colectivo de trabajo.
El senador
del Grupo Parlamentario del PRI, Tereso Medina Ramírez, a nombre de las
comisiones dictaminadoras, presentó modificaciones al dictamen, entre las que
destaca una al artículo 123, apartado A, fracción XVIII, la cual devuelve la
redacción a lo planteado originalmente en la iniciativa enviada por el
Presidente de la República, cambios que fueron avalados por los legisladores.
Con la
modificación propuesta por un lado se planteó el punto de vista del empleador
para contar con una norma constitucional que evite emplazamientos frívolos de
falsas organizaciones sindicales, y por otro se ventiló el punto de vista del
sector obrero para impedir la práctica de los contratos de protección que
vulneran los derechos de los trabajadores.
Ante las
discrepancias por la propuesta de modificación de dicho apartado, en torno a la
hipótesis del emplazamiento a huelga para la suscripción de un contrato
colectivo, el diálogo permitió arribar a un acuerdo para regresar el texto
original de la fracción XVIII.
Por otro
lado, para atender las preocupaciones de los sectores obrero y empresarial,
respecto a las acciones inherentes a la solicitud de la celebración de un
contrato colectivo, se propone adicionar que “cuando se trate de obtener la
celebración de un contrato colectivo de trabajo, se deberá acreditar que se
cuenta con la acreditación de los trabajadores”.
Con esta
significativa reforma, considerando las modificaciones propuestas a través del
presente acuerdo, nuestro país da entrada a una nueva etapa para la práctica de
las relaciones laborales entre sindicatos, empresarios y trabajadores,
puntualizó.
Al presentar
el dictamen, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Enrique
Burgos García manifestó que esta reforma plantea los elementos básicos de la
transformación del derecho de acceso a la justicia del trabajo, ya que se
afirma la distinción entre la función conciliatoria en los conflictos laborales
y la función de impartición de justicia ante el surgimiento de posibles
conflictos.
A través de
este dictamen, se impulsa una nueva etapa en el derecho de acceso a la justicia
en materia laboral, atendiendo a los trabajadores y la seguridad jurídica del
gobierno, capital y trabajo; con ello, nuestro país se distingue por la
protección de los derechos de los trabajadores y la generación de condiciones
para que en las relaciones obrero-patronales imperen criterios de justicia,
señaló.
En tanto, el
presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Segunda, Miguel Barbosa
Huerta expresó que se ha alcanzado un acuerdo completo sobre esta propuesta,
“no fue fácil alcanzar los consensos, se tuvieron que estar defendiendo los
derechos laborales”.
Indicó que
se intentó alterar el derecho de huelga y afortunadamente se dejó intacto.
“Estamos satisfechos del avance que se obtuvo, celebramos que así haya
ocurrido, lo importante no es lo que se diga, sino lo que está contenido en el
dictamen”.
El
presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Miguel Ángel Chico
Herrera, indicó que esta reforma es muestra del compromiso y respeto a la lucha
del sindicalismo mexicano por los derechos de los trabajadores.
Escuchar las
voces emanadas de la empresa y el sindicato es parte fundamental del ejercicio
democrático, porque ello permite obtener mejores resultados al momento de
trabajar a favor de México, “los derechos de los trabajadores han sido velados
por grandes líderes que han comprendido la dignidad de los obreros”.
Al fijar la
posición de su partido, el senador del Grupo Parlamentario del PVEM, Jorge
Aréchiga Ávila, dijo que se refrenda el compromiso de protección de los
trabajadores, ya que incorpora mecanismos que agilizarán los procedimientos
judiciales.
Detalló que
las actuales juntas locales y federal de Conciliación y Arbitraje se
transforman en un tribunal laboral o juzgados laborales, emitirán sentencias en
lugar de laudos y éstos deberán ser con legalidad, imparcialidad, legalidad,
transparencia, autonomía e independencia.
Del Grupo
Parlamentario del PRD, el senador Luis Sánchez Jiménez señaló que las
modificaciones al sistema laboral, van de acuerdo a las recomendaciones de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) para transitar a un sistema
judicial de resolución de conflictos laborales.
Se
introducen las modalidades de voto directo y secreto, para procesar las
principales determinaciones de los sindicatos, además de la creación de un
organismo público federal, encargado de los registros de sindicatos y contratos
colectivos de trabajo, precisó.
A nombre del
Grupo Parlamentario del PRI, el senador Isaías González Cuevas expresó que los
trabajadores de México “han sabido apretarse el cinturón en épocas en las que
el país requiere austeridad y ahorro, han entendido que la demanda excesiva o
la presión sin rumbo no conduce a nada bueno y han sabido contribuir a los
programas necesarios de la economía”.
Dijo que la
productividad debe convertirse en un estilo de vida, y por eso, insistió,
“estamos de acuerdo que las relaciones entre empresa y sindicatos se realicen
en el marco de certidumbre jurídica, y que los contratos colectivos y las
propias organizaciones sindicales respondan realmente a los intereses de los
empleados”.
Héctor David
Flores Ávalos, senador del Grupo Parlamentario del PAN, afirmó que las
modificaciones pretenden hacer de México un país más competitivo, fortalecer la
generación de empleos y derechos sociales que se plasmaron en 1917,
“robusteciendo el papel del trabajador como eje rector de esos derechos”.
“Hoy se
plantea una nueva perspectiva que prevé una mejora para todos los trabajadores
de nuestro país. La reforma constitucional, agregó, es el inicio de una serie
de cambios institucionales que buscan erradicar las malas prácticas que hoy
existen y mejorar el acceso a la justicia en materia laboral”.
La senadora
del PAN, María del Pilar Ortega, calificó la reforma como histórica para el
país, toda vez que el modelo de justicia laboral de 1917 respondió en su
momento a un anhelo de justicia social, pero los cambios, dijo, van a
contribuir a consolidar una mejor justicia laboral, a generar equilibrios y a
incentivar el crecimiento económico.
El senador
del Grupo Parlamentario del PRD, Luis Humberto Fernández Fuentes, destacó el
hecho de que la reforma se basará sólo en lo relativo a la justicia laboral sin
tocar los derechos de los trabajadores; y enumeró tres ventajas: pasar de un
régimen de relaciones laborales a uno basado en juicios que depende del Poder
Judicial; pasar de un régimen de lo contencioso a lo conciliatorio; y que se dé
la certidumbre a los trabajadores en su orden democrático.
El senador
Benjamín Robles Montoya, del PRD, destacó que con la aprobación de esta reforma
el Senado de la República da respuesta al llamado que hizo la Organización
Internacional del Trabajo a México (OIT) a México, en su reunión de septiembre,
para dar mayores garantías a sus trabajadores.
Raúl Morón
Orozco, también senador por el PRD, apuntó que para atender la magnitud de la
reforma, será necesario hacer una planeación precisa y destinar los recursos
suficientes para hacer un cambio de estructura y de profesionalización
judicial, a fin de garantizar la calidad y transparencia de las sentencia y,
con ello, las garantías de los trabajadores.
El senador
Fidel Demédicis Hidalgo, del PRD, manifestó que se trata de una reforma
trascendental para la vida los trabajadores y de los sindicatos del país, pues
establece el voto universal y secreto para elegir a los líderes sindicales.
Su compañero
de bancada, el senador Armando Ríos Piter consideró que este cambio
constitucional es un “parteaguas” en materia de justicia laboral, y tendrá
repercusiones en el combate a la corrupción. Las áreas de conciliación y
arbitraje, dijo, se han distinguido durante años por ser espacios donde el
mejor postor determina quién es el que tiene la razón en un conflicto entre
trabajadores y empresarios.
El senador
del PRI, Jesús Priego Calva, destacó la importancia de la desaparición de las
juntas y declaró que la ley no tendrá gran avance si los trabajadores no exigen
sus derechos; un sindicato justo y correcto, porque muchos sólo tienen
contratos de protección y son los que se llevan dinero, explotan a los trabajadores
y a las empresas y ocasionan el cierren los sindicatos.
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