* Una tradición propia del barrio de Xixitla
* Ridiculizan al
Mayordomo saliente
Por Epigmenio ROJAS CASTRO
CHOLULA.- Será el próximo 8 de septiembre, cuando de nueva cuenta se
desarrolle como ha venido ocurriendo desde hace cientos de años, la quema del
“panzón”, una forma de ridiculizar al Mayordomo saliente; siendo una tradición
propia del barrio de Xixitla, y que en los últimos años ha sido también
adoptada por el barrio de Tepontla.
Dentro de las tradiciones cholultecas que se viven en el mes de
septiembre, se tiene la del día 8, día principal de la feria, es sin lugar a
dudas la quema del “panzón”, que se efectúa por la tarde, en el cerro de los
Remedios, en la parte identificada como la meseta.
Comentan principales del barrio de Xixitla, que esa es una tradición
de ellos, es cuando se efectúa el cambio de la Mayordomía del Circular de Los
Remedios. Con el tiempo necesario se prepara la fiesta, se elaboran los
panzones, según el gusto del Mayordomo en turno, dichos panzones, son figuras
de cartón y vara, que tienen cohetes en varios puntos de la estructura.
Un grupo de jóvenes, cargan la figura y la llevan danzando, con
música, es momento de alegría, hasta la explanada o meseta, a mita del cerro de
los Remedios, sobre la gran pirámide, y lo colocan en un punto que ya se tiene
establecido.
Pasadas las 3 de la tarde, cuando se ha congregado el barrio de
Xixitla, así como otros barrios y visitantes, y el muñeco ya está cargado, se
quema. Entre el estallido de los cohetes, y la alegría de todos, se abre la
panza del muñeco, de donde sale una buena cantidad de fruta, principalmente
manzana, la cual es levantada por los presentes quienes la disfrutan.
Hay quienes señalan que esta tradición está ligada con la época
prehispánica, cuando se hacían sacrificios precisamente la gran pirámide, y la
quema del panzón, es recordando esos sacrificios.
Desde hace unos años, se ha sumado a esta tradición el barrio de
Tepontla, aunque ellos llevan un muñeco que ridiculiza a algún personaje de la
vida social o política del municipio.
No se tiene un número determinado o fijo de cuántos muñecos se
pueden quemar, cada año aria la cantidad, pero no la alegría con que se
disfruta la tradición de la quema.
Al finalizar el evento, el Mayordomo, regala unas tortas con rajas
de chile poblano.

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