POR ENRIQUE
RUIZ VILLASEÑOR***
CHOLULA.- Mary se casó con Alejandro
hace quince años. Tienen dos hijos, uno de 13 y otro de 10. Mary dejó de trabajar cuando tuvo su primer
hijo y desde entonces hace las “labores de casa”. Ella comenta que le gustaría
volver a trabajar, porque es abogada, pero que no se atreve a decírselo a su
marido. Cree que se va a enfadar porque su marido es muy machista y cree que
las mujeres tienen que estar en su casa cuidando a la familia.
David lleva
trabajando en una empresa desde hace diez años. Ha visto cómo otros que han
llegado después de él han ido escalando posiciones. Uno que llegó hace tres
años es ya el subdirector de una sección. Él cree que su jefe debería saber que
tiene muchas más opciones que los demás, que sabe hacer bien su trabajo, que
puede asumir más responsabilidades, que tendría que cobrar más salario. Pero
David nunca se lo ha planteado a su jefe. Piensa que su jefe debería saberlo
sin necesidad de que él se lo diga.
Joaquín y
Verónica son hermanos y han heredado una empresa familiar. Su padre se jubiló
hace tres años y ellos han tenido que asumir la dirección de la empresa. Los
dos se llevan bien, toman las decisiones juntos, siempre hablan cuando hay un
problema. Joaquín, sin embargo, no quiere seguir en la empresa, quiere crear
otra empresa diferente dedicada a otros productos, porque quiere triunfar y
piensa que con una empresa familiar no lo va a conseguir. Pero Joaquín nunca se
lo ha dicho a su hermana.
Pilar y
Ramón se casaron hace cinco años. Cuando se casaron decidieron que no querían
tener hijos, así que Ramón se hizo una vasectomía. Pero ahora Pilar está
dándole vueltas a que quiere tener un hijo. Antes no quería, porque se iba a
perder su juventud, pero en este momento su mayor ilusión sería tener un bebé,
eso sería algo maravilloso para ella. Pero Pilar no se atreve a decírselo a su
pareja porque en su momento habían decidido de mutuo acuerdo no tener ningún
hijo.
¿Sabes lo
que los demás esperan de ti? Si no se lo preguntas, si ellos no te lo dicen,
nunca lo vas a saber. Pregunta. ¿Qué quieres de mí?
Tu pareja,
tus hijos, tus compañeros de trabajo, tus padres, tus amigos, ¿sabes cuáles son
las metas de los demás? Pregúntales cuáles son sus aspiraciones, sus objetivos,
sus deseos, sus anhelos, sus sueños… ¿Cuáles son las esperanzas de las personas
que te rodean?
¿Saben los
demás lo que tú esperas de ellos? Si no se lo dices, aunque te quieran mucho,
aunque te admiren, aunque te aprecien por tu trabajo, ellos no lo van a saber.
Si no lo dices, nunca se van a enterar de tus necesidades. Pide, aunque te
digan que no.
¿Saben los
demás cuáles son tus metas? Las personas que tienes alrededor, ¿saben cuáles
son tus expectativas, tus ilusiones, lo que quieres conseguir?
¿Cómo sabes
tú que ellos lo saben? ¿Cómo saben ellos que tú lo sabes? Solo hay una manera:
hablando.
Te agradezco
tu tiempo y no dudes en llamarme si quieres algún consejo.
*** ENRIQUE
RUIZ VILLASEÑOR es economista de la Universidad de las Américas Puebla, tiene
estudios de economía en STATE UNIVERSITY OF NEW YORK, Maestro en Alta Dirección
de Empresa por el IPADE, ha sido catedrático de la BUAP, IBERO, UDLAP y UPAEP.
También ha colaborado como columnista del Periódico “El Financiero Golfo
Centro” y es orgullosamente Cholulteca.

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