CHOLULA.- Hay una fiebre enfermiza de
las presentes administraciones de gobierno de todos los partidos políticos, por
la construcción de autopistas, puentes, segundos pisos, trenes rápidos, etc.
que, hablando en plata, la gran mayoría de los ciudadanos no necesitan.
Habría que
analizar a quienes benefician más, porque, aunque caras, sí es muy cómodo
viajar en ellas, ver pasar la campiña por kilómetros y kilómetros, pueblos y
rancherías desolados, que no tienen acceso a esas vías de comunicación. El tren
rápido será igual.
Hoy se añora
aquel ferrocarril “guajolotero” que daba servicio a los campesinos para sacar
sus productos al mercado y transportar sus insumos, vender sus artesanías o
antojitos; en el tren bala, ni pensarlo ¿para quién estará proyectado todo
esto? porque para los jodidos, no.
Igual el
aeropuerto internacional de la ciudad de México. Hasta ahora (después de la
reforma energética) se dieron cuenta que era insuficiente.
O ¿será para
los que vienen por el petróleo? o bien ¿para que aterricen aviones de 7 000 000
000 de dólares? hay mucho “Sospechosismo”.

0 comentarios:
Publicar un comentario