Parte 1
Extracto del
libro “No serás Princesa, Vas a ser Feliz”
La libertad y la salud se asemejan:
Su verdadero valor se conoce cuando nos
faltan.
Henri Becque
CHOLULA.- “Mente sana en cuerpo sano”
creo que esto ya está muy trillado pero lo acepto, es lógico que si mi cuerpo
está sano también mi cerebro estará sano. ¿Pero cómo es eso de que tengo cinco
cuerpos? ¡Apenas sin puedo con el que tengo! Se trata de lo siguiente, cada uno
de nosotros tenemos mente, cuerpo físico, emociones, afectos y espíritu. Esos
son los cinco cuerpos de los que te estoy hablando.
El mental,
al igual que el físico se alimenta de lo que le damos, solo que a este hay que
alimentarlo con pensamientos, “somos lo que comemos” también podemos decir que
“somos lo que pensamos”. La secuencia es la siguiente, primero piensas y eso
sirve para apuntar hacia un objetivo, un pensamiento te produce un deseo, de
ahí pasas a la acción y terminas haciendo lo que en un principio pensaste. Por
eso es importante tener buenos pensamientos porque estos después de un rato se
convierten en acciones que ya no las piensas, ya las has pensado tantas veces
que pasas directo a los hechos sin siquiera dudarlo. Los pensamientos los
puedes usar a tu favor o en tu contra, solo haz memoria y te apuesto que ya has
caído alguna vez en el error de ponerte a pensar mal, algo te ha pasado en la
vida, alguien te hizo daño y repasas los hechos una y otra vez, le das la
vuelta al asunto y lo observas desde varios ángulos asegurándote que de verdad
eres miserable y doliéndote por lo mal que te ha ido en la vida. De manera casi
inmediata a tu cabeza se le empieza a subir la temperatura y si estás haciendo
algún trabajo con las manos o cocinando de repente ya cometiste errores y hasta
te pasaste de picante con la comida. Ahora piensa en algo que te agrade y que
te haya ocasionado placer, de repente te encuentras sonriendo y tu cabeza se
comienza a enfriar, estás mejor y hasta sientes un pequeño manto tibio
alrededor de tu cuerpo.
¡Ya viste,
eres lo que piensas! Ahora imagina que repites el mismo proceso día tras día,
espero que hayas tomado la decisión de pensar bien y tener cara de alegría
porque de la otra manera al cabo de un año serás un verdadero amargado y esto
solo basto con la simple decisión de haber alimentado a tu mente con uno u otro
tipo de pensamientos. Las princesas siempre piensan en que no han recibido lo
que merecían y buscan un responsable, claro que él o ella se sacará de en medio
y tratarán de encontrar un responsable en otro sitio.
El segundo
cuerpo es el físico y este también se alimenta de lo que le das; alimentación,
descanso y deporte. El deporte es indispensable y aún en el caso de que seas la
persona más ocupada del mundo, siempre podrás tomar la decisión de dejar de ver
la tele por veinte minutos y ponerte a
brincar la cuerda. Pretextos no te van a faltar, ¡el gimnasio está lejos!,
¡hace frío!, ¡no tengo tiempo!, ¡no tengo con quien ir! Al igual que los
pensamientos está es una decisión personal y solo necesitas un espacio en tu
recámara y en veinte minutos diarios puedes lograr una gran diferencia. Solo
haz la cuenta seis días a la semana de
este pequeño esfuerzo representa dos horas de ejercicio intenso, equivalente a
que te queden bien los pantalones. ¡Una gran diferencia por tan poco esfuerzo!
De la misma manera que hiciste ejercicio y te cansaste durante el día es
necesario que descanses bien, esta es la gran diferencia entre rendir al día
siguiente o estar durmiéndote en la junta con el jefe. La verdad, ¿a quién le
darías el mejor puesto, al que siempre está atento o al que siempre está
bostezando mientras hablas? La comida es el otro componente de tu salud física,
come lo que necesitas. Muchas veces cometemos el error de comer muy bien en la
mañana pensando que tendremos un día muy difícil y por lo tanto hay que
llenarse de energía, pero la sorpresa es la siguiente, el alimento solo está
disponible por tres horas. De lo que comiste una parte te sirve para esas tres
horas y el resto se acumula, se trasforma en grasa y te ocasiona sobrepeso, la
receta es comer varias veces porciones pequeñas de comida lo más natural
posible. Recuerda, tu cuerpo es la principal herramienta con la que trabajas,
debes tenerla bien afinada.
Te agradezco
tu tiempo y no dudes en llamarme si quieres algún consejo.
***
ENRIQUE RUIZ VILLASEÑOR es economista de la Universidad de las Américas Puebla,
tiene estudios de economía en STATE UNIVERSITY OF NEW YORK, Maestro en Alta
Dirección de Empresa por el IPADE, ha sido catedrático de la BUAP, IBERO, UDLAP
y UPAEP. También ha colaborado como columnista del Periódico “El Financiero
Golfo Centro” orgullosamente Cholulteca.


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