METRO LAS LECCIONES
Las lecciones de mi perrita Nena
Por Cecilia MONZÓN PÉREZ
CHOLULA.- Hace ya varios
días, Epi me avisó que esta semana tendría que escribir mi columna antes y le
dije que sin problema, sin embargo tuve un contratiempo y me fue imposible
enviarla, de tal suerte, que le dedico mi columna a mi contratiempo y estaré a
la espera de que se publique, si no ya se enterarán del chisme la semana que
entra.
Mi contratiempo se llama Nena, son las 3:10 de la mañana y se
encuentra junto a mi tratando de dormir.
La Nena, fue un regalo en campaña de una líder a la que siempre le
estaré agradecida por ponerla en mis manos. La Nena era una perrita callejera,
de la que sólo sabemos que fue mamá porque cuando fue rescatada parecía que
había amamantado. Yo en ese tiempo tenía sólo al Mobby, pero por cuestiones de
trabajo después de crecer pegado a mi, cada día tenía que estar más horas en
casa solito, así que decidí que necesitaba una hermana.
Al principio Mobby y Nena no se caían bien, la Nena le quitaba toda la
comida y el Mobby se le iba encima y así pasaron muchos días, hasta el día de
hoy que Nena le sigue quitando la comida pero el Mobby ya no hace nada, ahora
se dedica a joderla el resto del día. Primera lección de la Nena, puedes ser
amiga o amigo de quien sea, aún cuando tengas cosas que no le gustan, siempre y
cuando lleguen a acuerdos.
Mobbito, es perro de raza, -Muy bonito en su tipo-, me dijo su
veterinaria Laura Katina, con quien han ido todos mis perros desde que yo era
niña, bueno, hasta hubo un tiempo en que yo disque le ayudaba a Katy y soñaba
con ser veterinaria, cosa que ya sabemos que no pasó. La Nena es una cruza de
corriente con callejera, pero nunca se ha sentido acomplejada, de hecho, aunque
no sea bonita en su raza, básicamente porque no tiene raza, es una perra
hermosa, única y original, con la que la gente siempre tiene que ver. Una vez un
chavo me dijo que mi perra estaba muy bonita y que él tenía un macho de su
raza, por si la quería cruzar, obviamente yo moría de risa. La segunda lección
que me dio la Nena desde el primer día es que para ser bonita no tienes que
tener pedigree, basta con ser auténtica.
Nena es una perrita fotogénica, así que de mis 3 perros, estoy casi
segura de que es la que más fotos tiene. Tercera lección de la Nena, siempre
sonríe a la cámara.
Siempre que puedo me escapo con mis perrhijos y con un buen libro a donde
sea. Un día antes del último informe de José Juan, la Nena tuvo a bien saltar
de mi coche de regreso de uno de esos paseos, estoy segura de que le llamó el
olor de las chalupas, el caso es que por más que Mobby ladró, yo no me enteré
de que Nena había saltado hasta que llegué a mi casa, lo que más me angustiaba
es que según mis cálculos, Nena había saltado en el bulevar 5 de Mayo, donde
pasan cientos de camiones, afortunadamente, gracias a la gente de las redes
sociales y a que mi tía Gaby me acompañó a pegar letreros toda la noche al
bulevar la Nena apareció al otro día. Las lecciones esta vez fueron: si se te
antoja algo lo suficiente como para saltar de un coche, cómetelo; aprendí
también la importancia y rapidez de las redes y por supuesto, aprendí que con
esfuerzo y fe en Dios, puedes hacer lo que sea, hasta encontrar a tu perra viva
después de saltar en un bulevar; confirmé que aún hay buenas personas, el chavo
y la chava que la encontraron no me pidieron ni un peso, aunque por supuesto
que les di una recompensa; aprendí que los perros deben viajar con seguro en
las ventanas, no debemos de subestimarlos; aprendí que si me pierdo debo
caminar y caminar hasta un lugar seguro, como la Nena le hizo.
Más o menos cuando me encontraron el tumor del que les hablé la semana
pasada, a la Nena le salió una verruga en la panza, el doctor con el que la
llevé me dijo que no se la quitara y que no le pasaba nada. Mientras yo me
preocupaba por un microtumorcito en el pecho, la Nena traía una verruga negra y
fea y a ella le valía madre. La siguiente lección de la Nena es que hay que
vivir la vida sin estarse preocupando, si te enfermas de lo que sea o te pasa
lo que sea, pues ya te enfermaste o ya te pasó, pero eso no puede ni tenerte
preocupada o preocupado, ni mermar tus ganas de vivir y de disfrutar la vida,
la Nena no dejó ni de correr, ni de jugar, ni de hacer lo que más le gusta,
comer.
Mi perrita es muy alegre y todo el día hace caras chistosas y cosas
muy vaciadas, ahora ella y Mobby son inseparables, así que el día de hoy, o
mejor dicho de ayer, la Nena acompañó a Mobby a su consulta, después de la cual
escribiría mi columna. Ya que estábamos ahí, le expliqué al veterinario que la
Nena no tenía nada pero que sí, que le había salido una verruga y que le estaba
creciendo y que el que era su veterinario me había dicho que no era motivo de
preocupación. El doctor me dijo que sí es motivo de preocupación y que eso no
es una verruga, sino un tumor y probablemente canceroso, me enseñó en su libro
que muchas veces causa metástasis y me dijo que se lo tenía que quitar para
mandarlo a analizar, yo tenía ganas de llorar, mi perrita cara de meme, feliz y
juguetona que dizque no tenía nada, ahora resulta que sí tiene.
Ya le quitaron el tumor a la Nena, la traje a la casa y la aparté de
los demás, la dejé sin lugar donde hacer pipí porque si a uno lo tengo en el
patio y al otro en la cochera, pues Nena no tenía a dónde salir, obviamente yo
sabía que a mi regreso mi casa iba a estar meada, pero si la dejaba con los
otros la podían lastimar de la herida, así que salí una horas y encontré un
pequeño charco en mi sala, gajes del oficio, le abrí al Mobby y nos subimos a
dormir, el caso es que con el ajetreo olvidé mandar mi columna.
Hace unos minutos la Nena se subió a mi cama, le encanta hacerlo
aunque sabe que no debe, se echó a mi lado y me vio, le puse la camiseta que el
Dr. me dijo que le pusiera y que la cabroncita ya se había quitado. Siguiente
lección de la Nena, por más dolor que sientas, pega el brinco hacia lo que quieres,
en su caso es mi cama.
Por la cirugía le cuesta respirar, así que no me deja dormir, así que
decidí hacer algo útil y me puse a escribir, no tengo corazón para bajarla de
mi cama, más bien la tengo junto a mi acariciándola, tratando de mitigar su
dolor. Mañana será otro día y las dos esperamos que en el resultado de la
biopsia, el pronóstico sea favorable.
La lección de la Nena esta noche es que hay que luchar con todas las
ganas del mundo, no darnos por vencidas o vencidos y menos antes de tiempo, no
emitir pronósticos anticipados y sobre todo, que hay que amar con todo el
corazón aunque eso implique no poder dormir, o tener que limpiar tu casa porque
se hizo pipí. Aquí estoy junto a mi gordita dándole ánimos y justamente creo
que mientras escribo esto, ella por fin se pudo quedar dormida.
Ahí les encargo unas oraciones por mi perrita, la familia Monzón-Guau
espera un pronóstico favorable.
Nunca dejen de ver lo que las plantas y los animales tienen que
enseñarnos.
0 comentarios:
Publicar un comentario