CHOLULA.- Es bueno tener leyes que
regulen la conducta humana en las sociedades, pero cuando estas se hacen en
forma indiscriminada, como queriéndonos enseñar hasta el modito de andar,
rebasa los límites de la conveniencia social y cae en el extremismo y tendencias
a sujetar al individuo (o individua, diría Fox) al grado de afectar sus
libertades; es decir, se tiende hacia una especie de esclavitud normada.
Esto lleva
consigo que las penas a las leyes y reglamentos, sean a base de multas
económicas en su mayoría, o paralelas a otro tipo de penas, como el caso de
encarcelamiento.
Lo que menos
existe entre la mayoría ciudadana, es precisamente el dinero, por eso duelen
tanto las multas (desvinculadas del inamovible y precario salario mínima) y los
onerosos e inhumanos recargos que aplican, por el pago extemporáneo a veces
involuntario.
La mayoría
de los causantes se ven en problemas a principio de año, para cumplir con
tantos y tantos pagos que se hacen al gobierno, algunos sin sentido, como el
control vehicular.
No se sabe
qué controlan porque para ello son las placas y la tarjeta de circulación y
vino a suplir a la inconstitucional tenencia, implantada por Díaz Ordaz.
Pronto y Bien, Raras Veces se ven
Ante el
presente y el incierto futuro, los mexicanos requerimos una política impositiva
humanista y tolerante. La gente cumple, pero la economía familiar se afecta,
porque la mayoría de los pagos se hacen precisamente a principio, cuando
empiezan las clases, cuando terminan las vacaciones y las fiestas principales del
año, mengua, quiérase o no, la economía familiar, por el acoso de la
mercadotecnia que estimula el consumo, removiendo los sentimientos de todos,
para tener un árbol lleno de baratijas chinas, regalos y comida en abundancia.
¿Qué no
podrían ser algunos pagos a mitad del año, por ejemplo, para diferir la
acumulación o bien, escalonados? Pensamos que nos merecemos una mejor
planeación, porque de otra forma, si el país está muy necesitado de fondos,
requeriremos que nos aclaren qué se hizo con los 100 o más dólares en que se
vendió el crudo durante tanto tiempo, arriba del valor real, que es en el que
más o menos se encuentran ahora.
Porque es
una ¡¡¡ARCHIRECONTRASUPEREXTRADOLARIZA!!! Y vemos el surgimiento de una nueva
clase social bastante acomodada y pequeña, que sustituye a la media, que era
enorme, muy coincidente con los tiempos en que quisimos ser petroleros.

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