* Lamentan
que edil, los ignorara
Por Vidal
SOLÍS PÉREZ
TEXMELUCAN.- A muy temprana hora, en
algunos casos, antes de que saliera el sol, los deudos de quienes perdieran la
vida aquella madrugada del 19 de diciembre del 2010, empezaron a colocar los
altares y ofrendas florales, para recordar a sus seres queridos, extrañados de
que el gobierno municipal, en esta ocasión no los tomara en cuenta.
Como cada
año, se ofició una misa en memoria de todos aquellos que perecieron por la
explosión y el fuego que corría como río por las calles, siguiendo el curso del
combustible derramado.
Recordando
aquellos momentos de terror, de cómo además de que muchos perdieron a sus seres
queridos, la mayoría perdió su patrimonio. Momentos de angustia, desesperación
y terror que vivieron y que nunca podrán olvidar.
Nadie podrá
olvidar, a esas 30 personas que perdieron la vida, a los 52 quienes resultaron
lesionadas, las 34 viviendas desaparecidas,
140 con daños parciales, 72 autos quedaron calcinados y varios
kilómetros del Río Atoyac fueron afectados.
Terminada la
homilía, se empezaron a retirar con paso lento, sin emitir comentarios,
reflejando en su semblante el dolor que aún les embarga.

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