Home » , , » Confesar Nuestros Pecados

Confesar Nuestros Pecados

Written By Unknown on martes, 24 de noviembre de 2015 | 22:20


CHOLULA.- No podré seguir así, me desaliento, me avergüenzo, salgo a la calle y lo primero que hago buscar licor, al ingerir el licor me emborracho, despierto con una horrible cruda, así me encuentro y me siento en este estado. Me prometo a mí mismo no volverlo hacer, a veces ando bien unos días, unas semanas, unos meses, entones caigo otra vez.

Ya no puedo estar bien, he fracasado, sé que piensan soy una escoria, tengo compañeros de trago y amigos nos emborrachamos, unos, (as) solteros, otros viviendo en unión libre, mi compañera una teporochita, estuve casado, tengo hijos, mi esposa ya no me acepta por culpa del trago. En las comunidades y ciudades en la sociedad se demuestran ataduras al alcohol,  y la lujuria en los estratos sociales hombres, mujeres, jóvenes, adultos, la tercera edad. Y dirán a los ancianos de la ciudad; este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz, es glotón y borracho, DT. 21-20.

“Hay cosas que tengo que contar a alguien y no puedo”, no0 importa lo que tenga que contar, son hechos reales… es pornografía, mi tentación es abrumadora no puedo vencerla al mirar a una mujer, pienso de inmediato en el sexo. Porque lo que hao no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago, Ro. 7-15.

Esto describe la vida del hombre y de la mujer, me emborracho, me acuesto a dormir y despierto en la cama con alguna mujer prostituta, o de la parranda y del trago; esto borracho y acompañado, nos masturbamos y algo peor ya lo imaginamos, sabemos está mal lo que hacemos, me siento asqueado conmigo mismo y con las demás personas. Y si lo que no quiero; esto hago, apruebo que la ley es buena. RO. 7-16, 

Van a tientas, como en tinieblas, y sin luz, y los hace errar como los borrachos, Job. 12-25. ¿Cuántas personas en el anonimato escoden y guardan evidencias personales? ¿Cómo resolver esto? Me pregunto, hay resultados en otros pero no en mí. ¡No estás solo! Hay varios actores en escena, de manera que ya no soy yo quien hace aquello; sino el pecado que mora en mí, RO. 7-7.

En mi carne como hermano no hay nada bueno, siempre hago el mal, tengo algo clavado y no es bueno; habita en mí; habrá esperanza de vivir rectamente, cuando nacimos fue bajo pena del pecado, satanás siempre trabaja para mantenerlos bajo pena, “Cuando Dios te salva, satanás pierde la batalla, el diablo está dedicado a mantenerme bajo el pecado y no puedo liberarme pro si solo a través de la carne, que es sexo, borracheras, drogas, pornografía, robos y muerte, porque no hago el bien que quiero, sino el mal que mora en mí; así que queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley; que el mal está en mí, RO 7-19 al 21.

Cuando peco, me siento culpable, tú y yo pecamos, el mal está presente en nosotros, nosotros no somos el mal. Esto no es excusa para pecar, no reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias, RO. 6-12.

Si decimos que no tenemos pecados, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros, sin embargo os escribo un mandamiento nuevo que es verdadero en él y en vosotros, porque las tinieblas van pasando, y la luz verdadera ya alumbra. I. J. 1-8.

Nuestra confesión es el paso al arrepentimiento, has confesado tú pecado a Dios, o será que estás atado al pecado. Lo que estoy haciendo esta mal, odio hacerlo, porque según el hombre interior me deleito en la ley de Dios, Ro. 7-22.

Hay personas que se someten a todo tipo de ejercicios para vencer ciertas adicciones, esto tiene buena voluntad pero no tiene valor alguno contra los apetitos carnales, tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo, pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne, Co. 2-23.

La gente se cansa y se aleja de Dios, derrotado y condenado, miserable de mí ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? RO 7-24.

Ese hombre miserable yo soy, no soy libre, he fracasado, pero no puedo, la muerte parece ser li único, hay victoria en Jesús, gracias doy a Dios pro Jesucristo señor nuestro.  Todos deben de saber hay perdón, en Cristo, él murió por los pecados de la humanidad. Pide a Dios que revele lo que debes hacer, como es la embriaguez, renuncia al sexo o inmoralidad de tu cuerpo y perversión, tu cuerpo le pertenece a Dios, como sacrificio vivo, reserva el sexo de tu cuerpo para tu esposa solamente. Someteos, pues a Dios, resistid al diablo y huirás de vosotros. Stg. 4-7. Dios nos ama.
Share this article :

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. El Quetzal - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger