Por Ing.
Julián ROMERO TEHUITZIL
Segunda
parte
CHOLULA.- Uno de los lugares donde se
establecieron los agustinos, fue el pequeño pueblo de San Agustín Acolman,
situado a unos cuarenta kilómetros al noroeste de la Ciudad de México, en el
camino a Teotihuacan. En este lugar se originó la práctica de las posadas,
cuando en 1587 fray Diego de SORIA obtuvo del Papa Sixto V una bula (permiso)
en la que autorizaba la celebración en Nueva España de unas misas llamadas de
aguinaldo, del 16 al 24 de diciembre, y que se llevaban a cabo en los atrios de
la iglesia. Entre estas misas se intercalaban pasajes y escenas de la
Navidad.
En sus
inicios estos festejos no fueron como los conocemos ahora, primeramente se les
llamó "fiestas de aguinaldo" como atractivo se le agregaban a la
celebración luces de bengala, cohetes, piñatas y villancicos, cantos populares
que se ejecutaban en diferentes festejos, entre ellos la Navidad. Estos cantos
fueron conocidos y recreados por la población de México. En el siglo XVIII,
Carlos III prohibió estos cantos. Aun cuando a su muerte se volvieron a poner
en práctica
Así pues,
las posadas no fueron en sus inicios como las conocemos ahora. Desde las misas
de aguinaldo en los atrios de las iglesias, pasaron a formar parte del ritual
familiar y del barrio en el siglo XVIII, y aun cuando en las iglesias no
desaparecieron del todo en las casas, adquirieron mayor popularidad. Esta
transición, del templo al pueblo, se dió con el interés de que más gente
tuviera acceso y participación en estas celebraciones, y es como se ha ido
transformando de acuerdo a sus posibilidades y a sus propias características
culturales.
La Navidad
se festejó tempranamente. Fray Pedro de Gante relata en 1528, sólo siete años
después de la conquista: y es que toda la adoración de ellos a sus dioses era
cantar y bailar delante de ellos ... y como yo vi esto y que todos sus cantares
eran dedicados a sus dioses, compuse metros muy solemnes como Dios se hizo
hombre para librar el linaje humano y como nació de la Virgen María, quedando
pura y sin mácula... y luego, cuando se acercaba la Pascua, hice venir indios
de toda la comarca y en un patio que se llenó a reventar solían cantar la misma
noche de Natividad: Hoy nació el Redentor del mundo.
Se puede
considerar a esta composición como el primer villancico en México. Su origen
viene de la España del siglo XV. En un principio tenían un carácter profano y
muchas veces amoroso. Mientras que, en la Nueva España siempre tuvieron un
contenido religioso y eran dedicados específicamente a la Navidad. Después de
"Hoy nació el Redentor del mundo" había otros autores, tanto clérigos
como profanos que compusieron villancicos muy populares.
En 1541 fray
Toribio de Motolinía escribe sus memoriales, donde narra que en Tlaxcala para
las celebraciones navideñas, los indígenas adornaban las iglesias con flores y
hierbas, esparcían juncia en el piso, hacían su entrada bailando y cantando y
cada uno llevaba un ramo de flores en la mano. En los patios se encendían
fogatas y en las azoteas se quemaban teas, la gente cantaba y tocaba tambores y
hacía repicar las campanas. En las reseñas de Motolinía se encuentran elementos
que siguen hasta la fecha en la Navidad mexicana: los cantos, las luces y es
posible que el “Auto de la Adoración de los Reyes Magos”, sea lo que dio origen
posteriormente a las pastorelas.
En México y
de acuerdo a escritos de Fray Juan de Zumarraga, se utilizó la pastorela como
“tradición” para vencer al paganismo indígena y, como a los primeros conversos
que se adiestro en el Catolicismo fueron los hijos de nobles indígenas, para
que asistieran a la conversión de pueblos, gusto la tradición y se siguió de
todo a todo hasta nuestros días.
Ahora, otros
dicen que fue Fray Pedro de Gante quien pidió a los poetas indígenas que habían
sobrevivido a la conquista, escribieran cánticos en náhuatl para honrar a la
virgen Maria, (La de Guadalupe no había aun aparecido) y así, fueron estos
escritos a la corte de Carlos V dándose a conocer esto en España. Así se
celebraba la Navidad durante los primeros tiempos de la cristianización, que
Huitzilopochtli ya había quedado en el olvido. La inteligencia de los
evangelizadores de utilizar los medios indígenas para solemnizar los actos
religiosos como son las flores, las ofrendas, los cantos, la música y las
danzas, había hecho posible que rápidamente se aceptara la nueva religión, la
cual se presentaba con ritos que eran familiares a los recién convertidos.
Las posadas
son parte de la historia de México; las inventaron los Misioneros, que nos
evangelizaron utilizando el teatro y lo audiovisual. La historia registra a Fr.
Pedro de Gante, Franciscano, como creador y difusor de las posadas. También se
sabe que los agustinos del Pueblo de Acolman realizaban este novenario, como
preparación a las fiestas de navidad, exclusivamente religiosos, luego se
introdujeron cantos y oraciones populares y la costumbre de repartir al final,
frutas y dulces para los niños. El lugar de las posadas, al principio, fueron
los atrios de los templos, pasando el tiempo, en las viviendas familiares.
En 1586 fray
Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, solicitó
autorización al Papa Sixto V para celebrar las misas denominadas
"aguinaldo" del 16 al 24 de diciembre, lapso en el que se realizan
las posadas; estas posadas se desarrollaban en los atrios de las iglesias en
procesión y parando en cada una de las capillas posas (descansos del clero).
Hoy ya no se
acostumbra ir a la misa de aguinaldo. La Nochebuena es una celebración
estrictamente familiar, se organiza la posada con los mismos ritos y cantos que
los descritos anteriormente hasta que llega el momento de “acostar al niño”. La
figura del Niño Dios suele ser llevada por una o dos jovencitas en una canasta,
charola o lienzo; se forma una procesión de los asistentes, quienes entonan
canciones de cuna y villancicos y después el Niño Jesús es acostado en el
pesebre, donde permanece hasta el dos de febrero, el Niño Dios es acostado en
su cuna, después de que cada invitado lo ha besado, la familia permanece
alrededor del nacimiento cantando villancicos. Estos han evolucionado a lo
largo del tiempo, aunque no se deja de interpretar el “Adeste fidelis" y
"Noche de Paz".
«Adeste
fideles» (en español «Venid fieles» o Vayamos Cristianos) es un himno usado en
la bendición durante la Navidad en Francia, España, Portugal e Inglaterra desde
fines del siglo XVIII.
Las posadas
tradicionales tiene ligeras variantes de acuerdo al lugar en donde se celebren
e inclusive cambios a través del tiempo, sin embargo los aspectos comunes más
importantes son:
El pedir
posada (con los cantos tradicionales)
El rezar el
Rosario
El romper la
piñata
La cena y la
convivencia
Durante los
años del siglo XIX y principios del siglo XX, en el periodo porfirista, las
posadas se debilitan con expresión popular. Sólo después de la Revolución
Mexicana es cuando se inicia la revaloración de nuestras tradiciones culturales
y las posadas tomaron nuevo auge. A las posadas se fueron agregando diversos
elementos, ofrecer a los individuos alimentos que variaban dependiendo de cada
región; el baile, incluido ya en tiempos de la colonia, y la petición de
aguinaldo encargada a grupos de niños y jóvenes. Con estos elementos llegaban
las posadas al siglo XX despojadas, en buena medida de la religiosidad que
inicialmente les había dado vida. Permanecen como una manifestación pagana, al
decir de algunos, llenas de elementos que surgieron de las aportaciones del pueblo,
que en cada lugar adquirió sus peculiaridades para hacer una expresión propia.
En las
posadas actuales ha habido una enorme evolución de modos, lugares,
participantes, etc. Lo cual es accidental mientras no se pierda el sentido de
lo fundamental de preparación, para celebrar digna y cristianamente la Navidad.
La organización varía de acuerdo al lugar en que se realiza. Una tradición casi
totalmente olvidada es la de "Corona de adviento", portada por
jovencitas, confeccionada con flores y ramas entre las cuales se insertan
cuatro velas, tres de color morado, que simbolizan los domingos de penitencia
de adviento, y una blanca, que representa el triunfo de la esperanza con la
llegada del Mesías. Para muchos investigadores como lo hemos asentado en estas líneas
las posadas fueron utilizadas por los misioneros para poder explicar a los
naturales los nueve meses de embarazo de María ya que resultaba un tanto cuanto
difícil hacerles entender el que había sido por obra y gracia del espíritu
santo.
Las posadas,
netamente mexicanas, simbolizan el recorrido que hiciera la virgen María y su
esposo José, al salir de Nazaret para cumplir con el edicto en donde se
ordenaba a los habitantes de Judea, empadronarse en las ciudades de origen; y
como José era descendiente de David, que eran nativos de Belén, María y José
tuvieron que ir a esa población, el viaje constó de 9 etapas, por lo que se
festeja en 9 días y concluye en la llegada a Belén y en la búsqueda de
alojamiento, que al no ser encontrado, María tuvo que dar Luz en un establo.
Fue el censo de población ordenado por César Augusto lo que obligó a José y a
María a trasladarse de Nazaret a Belén en donde Jesús nacería, y dado que en
las posadas se rememora este hecho, se incorporó la costumbre de pasear a los
santos peregrinos.
Dichas
fiestas de fin de año tienen su origen más allá de la época colonial, como ya
se ha señalado, cuando los indígenas festejaban durante el invierno o
Panquetzaliztli, el advenimiento de Huitzilopochtli, Dios de la Guerra. En un
esfuerzo de evangelización los religiosos agustinos, sustituyeron la imagen de
Huitzilopochtli por la de José y María.
Lo más
importante de las posadas tradicionales es que reúnen al barrio o la comunidad
ya que, por el hecho de ser repartido cada día entre una familia o un grupo de
familias, entran en competencia amigable y sobre todo en un mayor esplendor de
alegría navideña. En los hogares más religiosos, además se reza el Rosario, y
entre cada misterio se entonan cantos navideños o villancicos acompañados por
panderos, castañuelas, pitos y flautas. Las posadas son otra forma de
preparación. Aunque muchas personas la consideran únicamente una forma de
diversión, la realidad es que se trata de una novena en honor del Niño Dios,
con momentos específicos para rezar el Rosario y reflexionar.
Las Posadas
se inician con la procesión encabezada por los peregrinos (José y María sobre
un burro) llevados en andas sobre una tabla, la gente acompaña a los peregrinos
con velas o faroles encendidos, y cantando las letanías, hasta llegar a la
puerta donde se pide la posada, aquí quedan unos adentro y otros afuera y se
cantan los versos de la pedida de posada, al terminar, se abre la puerta y se
les da el paso, los peregrinos piden posada en tres diferentes casas pero solamente
la tercera les dejará entrar. Esa es la casa a la que le corresponde la posada
esa noche. Cuando los hosteleros les permiten pasar, el grupo de invitados
entra en el hogar y se arrodilla alrededor del Nacimiento y reza el Rosario. El
Rosario es una oración católica que consiste en 50 Ave Marías, 5 Padre
Nuestros, 5 Glorias, y la Letanía, que es una serie de alabanzas para la Virgen
María, además también se cantan canciones tradicionales de Navidad, como Noche
de Paz.
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