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La Navidad y El origen de las Posadas en México

Written By Unknown on domingo, 28 de diciembre de 2014 | 15:32

Por Ing. Julián ROMERO TEHUITZIL

Segunda parte

CHOLULA.- Uno de los lugares donde se establecieron los agustinos, fue el pequeño pueblo de San Agustín Acolman, situado a unos cuarenta kilómetros al noroeste de la Ciudad de México, en el camino a Teotihuacan. En este lugar se originó la práctica de las posadas, cuando en 1587 fray Diego de SORIA obtuvo del Papa Sixto V una bula (permiso) en la que autorizaba la celebración en Nueva España de unas misas llamadas de aguinaldo, del 16 al 24 de diciembre, y que se llevaban a cabo en los atrios de la iglesia. Entre estas misas se intercalaban pasajes y escenas de la Navidad. 

En sus inicios estos festejos no fueron como los conocemos ahora, primeramente se les llamó "fiestas de aguinaldo" como atractivo se le agregaban a la celebración luces de bengala, cohetes, piñatas y villancicos, cantos populares que se ejecutaban en diferentes festejos, entre ellos la Navidad. Estos cantos fueron conocidos y recreados por la población de México. En el siglo XVIII, Carlos III prohibió estos cantos. Aun cuando a su muerte se volvieron a poner en práctica 

Así pues, las posadas no fueron en sus inicios como las conocemos ahora. Desde las misas de aguinaldo en los atrios de las iglesias, pasaron a formar parte del ritual familiar y del barrio en el siglo XVIII, y aun cuando en las iglesias no desaparecieron del todo en las casas, adquirieron mayor popularidad. Esta transición, del templo al pueblo, se dió con el interés de que más gente tuviera acceso y participación en estas celebraciones, y es como se ha ido transformando de acuerdo a sus posibilidades y a sus propias características culturales. 

La Navidad se festejó tempranamente. Fray Pedro de Gante relata en 1528, sólo siete años después de la conquista: y es que toda la adoración de ellos a sus dioses era cantar y bailar delante de ellos ... y como yo vi esto y que todos sus cantares eran dedicados a sus dioses, compuse metros muy solemnes como Dios se hizo hombre para librar el linaje humano y como nació de la Virgen María, quedando pura y sin mácula... y luego, cuando se acercaba la Pascua, hice venir indios de toda la comarca y en un patio que se llenó a reventar solían cantar la misma noche de Natividad: Hoy nació el Redentor del mundo. 

Se puede considerar a esta composición como el primer villancico en México. Su origen viene de la España del siglo XV. En un principio tenían un carácter profano y muchas veces amoroso. Mientras que, en la Nueva España siempre tuvieron un contenido religioso y eran dedicados específicamente a la Navidad. Después de "Hoy nació el Redentor del mundo" había otros autores, tanto clérigos como profanos que compusieron villancicos muy populares.

En 1541 fray Toribio de Motolinía escribe sus memoriales, donde narra que en Tlaxcala para las celebraciones navideñas, los indígenas adornaban las iglesias con flores y hierbas, esparcían juncia en el piso, hacían su entrada bailando y cantando y cada uno llevaba un ramo de flores en la mano. En los patios se encendían fogatas y en las azoteas se quemaban teas, la gente cantaba y tocaba tambores y hacía repicar las campanas. En las reseñas de Motolinía se encuentran elementos que siguen hasta la fecha en la Navidad mexicana: los cantos, las luces y es posible que el “Auto de la Adoración de los Reyes Magos”, sea lo que dio origen posteriormente a las pastorelas.

En México y de acuerdo a escritos de Fray Juan de Zumarraga, se utilizó la pastorela como “tradición” para vencer al paganismo indígena y, como a los primeros conversos que se adiestro en el Catolicismo fueron los hijos de nobles indígenas, para que asistieran a la conversión de pueblos, gusto la tradición y se siguió de todo a todo hasta nuestros días. 

Ahora, otros dicen que fue Fray Pedro de Gante quien pidió a los poetas indígenas que habían sobrevivido a la conquista, escribieran cánticos en náhuatl para honrar a la virgen Maria, (La de Guadalupe no había aun aparecido) y así, fueron estos escritos a la corte de Carlos V dándose a conocer esto en España. Así se celebraba la Navidad durante los primeros tiempos de la cristianización, que Huitzilopochtli ya había quedado en el olvido. La inteligencia de los evangelizadores de utilizar los medios indígenas para solemnizar los actos religiosos como son las flores, las ofrendas, los cantos, la música y las danzas, había hecho posible que rápidamente se aceptara la nueva religión, la cual se presentaba con ritos que eran familiares a los recién convertidos.

Las posadas son parte de la historia de México; las inventaron los Misioneros, que nos evangelizaron utilizando el teatro y lo audiovisual. La historia registra a Fr. Pedro de Gante, Franciscano, como creador y difusor de las posadas. También se sabe que los agustinos del Pueblo de Acolman realizaban este novenario, como preparación a las fiestas de navidad, exclusivamente religiosos, luego se introdujeron cantos y oraciones populares y la costumbre de repartir al final, frutas y dulces para los niños. El lugar de las posadas, al principio, fueron los atrios de los templos, pasando el tiempo, en las viviendas familiares.

En 1586 fray Diego de Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, solicitó autorización al Papa Sixto V para celebrar las misas denominadas "aguinaldo" del 16 al 24 de diciembre, lapso en el que se realizan las posadas; estas posadas se desarrollaban en los atrios de las iglesias en procesión y parando en cada una de las capillas posas (descansos del clero). 

Hoy ya no se acostumbra ir a la misa de aguinaldo. La Nochebuena es una celebración estrictamente familiar, se organiza la posada con los mismos ritos y cantos que los descritos anteriormente hasta que llega el momento de “acostar al niño”. La figura del Niño Dios suele ser llevada por una o dos jovencitas en una canasta, charola o lienzo; se forma una procesión de los asistentes, quienes entonan canciones de cuna y villancicos y después el Niño Jesús es acostado en el pesebre, donde permanece hasta el dos de febrero, el Niño Dios es acostado en su cuna, después de que cada invitado lo ha besado, la familia permanece alrededor del nacimiento cantando villancicos. Estos han evolucionado a lo largo del tiempo, aunque no se deja de interpretar el “Adeste fidelis" y "Noche de Paz". 

«Adeste fideles» (en español «Venid fieles» o Vayamos Cristianos) es un himno usado en la bendición durante la Navidad en Francia, España, Portugal e Inglaterra desde fines del siglo XVIII.

Las posadas tradicionales tiene ligeras variantes de acuerdo al lugar en donde se celebren e inclusive cambios a través del tiempo, sin embargo los aspectos comunes más importantes son: 

El pedir posada (con los cantos tradicionales)

El rezar el Rosario

El romper la piñata

La cena y la convivencia

Durante los años del siglo XIX y principios del siglo XX, en el periodo porfirista, las posadas se debilitan con expresión popular. Sólo después de la Revolución Mexicana es cuando se inicia la revaloración de nuestras tradiciones culturales y las posadas tomaron nuevo auge. A las posadas se fueron agregando diversos elementos, ofrecer a los individuos alimentos que variaban dependiendo de cada región; el baile, incluido ya en tiempos de la colonia, y la petición de aguinaldo encargada a grupos de niños y jóvenes. Con estos elementos llegaban las posadas al siglo XX despojadas, en buena medida de la religiosidad que inicialmente les había dado vida. Permanecen como una manifestación pagana, al decir de algunos, llenas de elementos que surgieron de las aportaciones del pueblo, que en cada lugar adquirió sus peculiaridades para hacer una expresión propia.

En las posadas actuales ha habido una enorme evolución de modos, lugares, participantes, etc. Lo cual es accidental mientras no se pierda el sentido de lo fundamental de preparación, para celebrar digna y cristianamente la Navidad. La organización varía de acuerdo al lugar en que se realiza. Una tradición casi totalmente olvidada es la de "Corona de adviento", portada por jovencitas, confeccionada con flores y ramas entre las cuales se insertan cuatro velas, tres de color morado, que simbolizan los domingos de penitencia de adviento, y una blanca, que representa el triunfo de la esperanza con la llegada del Mesías. Para muchos investigadores como lo hemos asentado en estas líneas las posadas fueron utilizadas por los misioneros para poder explicar a los naturales los nueve meses de embarazo de María ya que resultaba un tanto cuanto difícil hacerles entender el que había sido por obra y gracia del espíritu santo.

Las posadas, netamente mexicanas, simbolizan el recorrido que hiciera la virgen María y su esposo José, al salir de Nazaret para cumplir con el edicto en donde se ordenaba a los habitantes de Judea, empadronarse en las ciudades de origen; y como José era descendiente de David, que eran nativos de Belén, María y José tuvieron que ir a esa población, el viaje constó de 9 etapas, por lo que se festeja en 9 días y concluye en la llegada a Belén y en la búsqueda de alojamiento, que al no ser encontrado, María tuvo que dar Luz en un establo. Fue el censo de población ordenado por César Augusto lo que obligó a José y a María a trasladarse de Nazaret a Belén en donde Jesús nacería, y dado que en las posadas se rememora este hecho, se incorporó la costumbre de pasear a los santos peregrinos. 

Dichas fiestas de fin de año tienen su origen más allá de la época colonial, como ya se ha señalado, cuando los indígenas festejaban durante el invierno o Panquetzaliztli, el advenimiento de Huitzilopochtli, Dios de la Guerra. En un esfuerzo de evangelización los religiosos agustinos, sustituyeron la imagen de Huitzilopochtli por la de José y María.

Lo más importante de las posadas tradicionales es que reúnen al barrio o la comunidad ya que, por el hecho de ser repartido cada día entre una familia o un grupo de familias, entran en competencia amigable y sobre todo en un mayor esplendor de alegría navideña. En los hogares más religiosos, además se reza el Rosario, y entre cada misterio se entonan cantos navideños o villancicos acompañados por panderos, castañuelas, pitos y flautas. Las posadas son otra forma de preparación. Aunque muchas personas la consideran únicamente una forma de diversión, la realidad es que se trata de una novena en honor del Niño Dios, con momentos específicos para rezar el Rosario y reflexionar. 


Las Posadas se inician con la procesión encabezada por los peregrinos (José y María sobre un burro) llevados en andas sobre una tabla, la gente acompaña a los peregrinos con velas o faroles encendidos, y cantando las letanías, hasta llegar a la puerta donde se pide la posada, aquí quedan unos adentro y otros afuera y se cantan los versos de la pedida de posada, al terminar, se abre la puerta y se les da el paso, los peregrinos piden posada en tres diferentes casas pero solamente la tercera les dejará entrar. Esa es la casa a la que le corresponde la posada esa noche. Cuando los hosteleros les permiten pasar, el grupo de invitados entra en el hogar y se arrodilla alrededor del Nacimiento y reza el Rosario. El Rosario es una oración católica que consiste en 50 Ave Marías, 5 Padre Nuestros, 5 Glorias, y la Letanía, que es una serie de alabanzas para la Virgen María, además también se cantan canciones tradicionales de Navidad, como Noche de Paz. 
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