POR ENRIQUE
RUIZ VILLASEÑOR***
"Nuestra
senda regada está de llanto, el placer del placer es el suicidio, detrás de la
ilusión está el fastidio y detrás del fastidio el desencanto. Lleno yo de
fastidio y de quebranto, sin fuerza ya contra la suerte lidio, y muerto para el
mundo, sólo envidio a los muertos que guarda el camposanto. El infierno sus
furias desenfrena, viento de maldición en torno zumba, que a penar el destino
me condena, y he de pensar hasta que al fin sucumba; con el peso brutal de la
cadena, que arrastra el hombre hasta la negra tumba…”
ANTONIO PLAZA LLAMAS, MÉXICO 1833
CHOLULA.- Qué triste es ver a toro
pasado la triste realidad de que por confiados, por dejarnos llevar por la
ilusión, por creer en la buena voluntad de alguien y por pensar que las cosas
son fáciles siempre tenemos experiencias de gente y muchas veces en nosotros
mismos de que las cosas no son color de rosa y nos caemos para
levantarnos.
Es natural
que todos nosotros tengamos desencantos pero no pasa nada si la novia te corta,
si repruebas una materia pero en cosas importantes es necesario pensar
detenidamente las consecuencias de nuestros actos.
La
experiencia siempre está en los más grandes, en las personas que han vivido y
es importante preguntarles siempre y tratar por todos los medios de aprender de
ellos. Las personas jóvenes tienen la ventaja de que no saben muchas cosas y
por los tanto encuentran maneras nuevas e innovadoras de hacer las cosas. Para
dar un ejemplo las empresas tecnológicas siempre contratan gente de menos de 28
años de edad porque ven soluciones donde los demás no las ven.
Por otro
lado las personas mayores saben de consecuencias y saben que cuando uno toma
una decisión siempre hay algo que va a suceder, para bien o para mal. En ese
caso se hacen más prudentes que quiere decir que antes de decidir y juzgar se
hacen de toda la información posible y después evalúan que es lo que conviene.
Por eso de joven es más probable que se cometan errores y de grande se toman
decisiones más sabias.
La idea es
saber equilibrar entre arriesgarse para encontrar soluciones nuevas a los
problemas pero también hay que tener en cuenta que si se está arriesgando algo
muy importante no se debe de tomar la
decisión a la ligera porque entre más se arriesgue más doloroso será la
decepción, más difícil será reponerse y no vaya a ser que te pase lo del
poema.
Te agradezco
tu tiempo y no dudes en llamarme si quieres algún consejo.
*** ENRIQUE
RUIZ VILLASEÑOR es economista de la Universidad de las Américas Puebla, tiene
estudios de economía en STATE UNIVERSITY OF NEW YORK, Maestro en Alta Dirección
de Empresa por el IPADE, ha sido catedrático de la BUAP, IBERO, UDLAP y UPAEP.
También ha colaborado como columnista del Periódico “El Financiero Golfo
Centro” y orgullosamente Cholulteca.


0 comentarios:
Publicar un comentario