CHOLULA.- Al respecto, la Red Internacional sobre los Riesgos
Volcánicos para la Salud (IVHHN), indica que durante algunas erupciones,
las partículas pueden ser tan finas que son aspiradas profundamente al interior
de nuestros pulmones.
Desde hace
varias semanas, la actividad del volcán Popocatépetl ha aumentado con
exhalaciones y emisiones de ceniza alcanzando varios kilómetros por encima del
cráter. El viento se ha extendido el alcance de las mismas hasta la ciudad de
México, Puebla, Morelos y el Estado de México.
En este
sentido, la IVHHN indica que aún en individuos sanos, la exposición prolongada
a las cenizas provoca molestias
en el pecho, acompañadas de aumento de tos
e irritación. Mientras que las
personas que tienen problemas
pulmonares pueden desarrollar síntomas severos de bronquitis.
Por otra
parte, el Centro Nacional de Prevención
de Desastres (CENAPRED) sugiere que cuando haya emisiones de ceniza nos
cubramos con un pañuelo o tapabocas; limpiemos los ojos y garganta con agua
pura y evitemos consumir alimentos en la calle.
En casa es
recomendable mantener puertas y ventanas cerradas para evitar que la ceniza
entre a estos espacios y permanecer en interiores siempre que sea posible.
También es
aconsejable que quienes deseen mejorar la calidad del aire y eliminar de forma
total las impurezas en interiores utilicen algún purificador; su función es atraer el aire dentro de la unidad,
separar las partículas atrapándolas en un filtro y distribuir el aire limpio
por las habitaciones.
Por su
parte, el médico Carlos León, Director del Centro de Asma y Alergia de
México señala: “Para evitar algún padecimiento provocado por la contaminación intramuros es
recomendable contar con un purificador de aire en la casa, en la oficina, en la
escuela y en hospitales, más aún en épocas de contingencia”.

0 comentarios:
Publicar un comentario