Por Profa. Gloria GARCIA ROJAS
La Enseñanza Sofistica
CHOLULA. – El sofismo no es
en realidad una escuela filosófica, sino una manea de enseñar, que desde luego
influyó en el arte, cuando apareció el sofismo, Atenas dominaba el tráfico
marítimo sobre el mar Egeo, hasta Jonia. Pericles había muerto en el año de
429, dejando como gran herencia la Constitución democrática de Atenas y ese
sistema de vida tuvo un gran reflejo en el arte especialmente en el teatro,
surgen entonces tesis defendidas o combatidas en el teatro donde se discuten
pensamientos de Hipos y resurgen las obras de Aristófanes como las “Nubes” de
Eurípides y otros más.
Pero también e el arte de la enseñanza tuvo su resonancia ésta
escuela, que aunque no es filosófica en si, tiene sus bases profundas en ella.
La característica de esta escuela, es que apareció en la antigüedad, después de
las guerras pérsicas y de las del Peloponeso, entonces tuvo Grecia un gran
florecimiento de la democracia impulsada por las generaciones jóvenes a quienes
los griegos daban el nombre de gente nueva y cuyo foco principal estuvo en
Atenas.
La juventud griega trató entonces de formar una nueva aristocracia de
la cultura. Todos sabemos que la aristocracia se deriva del vocablo griego:
aristos/lo mejor y que suele aplicarse a las clases sociales más destacadas o
pudientes de un conglomerado.
Antiguamente las aristocracias eran de estirpe y se llamaban con el
estrambótico y ridículo nombre de sangre azul.
Generalmente las aristocracias se basan en el poder económico mayor,
sobre las otras clases sociales y por eso las juventudes griegas rompieron con
ese sistema y trataron de establecer una aristocracia social basada en los
mejores espíritus cultivados.
Esto se debió también a que después de la época de Homero, la
capacidad política y la elocuencia se habían considerado inseparables, pero la
nueva cultura afectó formas exclusivamente retóricas y sus exponentes fueron
designados con el nombre de sofistas, que fueron los primeros que en la antigua
Grecia cobraron por enseñar.
La palabra sofista ha llegado hasta nosotros con un sentido
despectivo, por la opinión que de aquellos filósofos tuvieron Sócrates, Platón,
Aristófanes y Aristóteles, los cuales criticaban a los sofistas, porque no eran
hombres de convicciones firmes, ya que por la paga defendían igualmente, lo
bueno, lo malo o lo mediano.
¿Qué opina usted, mi estimado lector?
Pensamiento: Los verdaderos grandes, son los de ánimo grande. Quevedo.

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