Por Profa. Gloria GARCIA ROJAS
Los Egipcios y su Escultura
CHOLULA. – Paralelamente a la arquitectura los egipcios desarrollaron el arte
escultórico, el cual por su profusión llegó a ser uno de los mayores motivos
decorativos de aquel pueblo. Había estatuas grandes, medianas y pequeñas, en el
famoso valle de los reyes, que es donde se encuentra gran número de tumbas
reales, son numerosas las esplendidas estatuas no solamente dedicadas a los
dioses y a los reyes, sino también a los sacerdotes, a las escribas y aun a
comerciantes notables.
Los egipcios fueron capaces de representar por medio de la escultura
escenas de la vida común, plasmadas con gran realismo, así como los momentos
que más impresionaron a aquel pueblo, pero lo característico de la escultura
egipcia es que no pudieron abandonar la rigidez hierática en (escultura y
pintura religiosa) en esas obras sino por el contrario es notable el hecho de
que a pesar de su propósito para darles naturalidad a sus estatuas
artísticamente no pudieron lograrlo por lo que un crítico alemán, Diekart,
estimó a estas obras de arte como sujetas a lo que él llamó “La Ley de la
Frontalidad”, o sea que todas las estatuas egipcias dan la impresión de que
fueron ejecutadas pensando que serían vistas siempre de frente a pesar de ello
el arte escultórico de este pueblo produjo obras tan notables como el ya famoso
“Escriba Sentado”, que se conserva en el m museo de Louvre, en París.
En cuanto a la pintura había evolucionado en tal forma que ha sido una
de las fuentes más preciosas que ha permitido actualmente conocer la vida y
costumbres de aquel maravilloso pueblo, en efecto los temas no solamente son
mortuorios, sino que se refieren a la vida social de los aristócratas
reproduciendo sus cacerías, sus danzas y festines, reproduciendo los trabajos
agrícolas, escenas domésticas y gran cantidad de motivos decorativos lo que
hizo de la pintura egipcia una de las mejores de la antigüedad.
El arte de la momificación también lo practicaron en los cadáveres de
animales, que ellos consideraban sagrados como los gatos, los cocodrilos y el
ibis, aves zancudas de las regiones cálidas del antiguo continente. El ibis es
un ave de plumaje blanco con negro.
Los antiguos egipcios creían que destruida los reptiles que
manifestaban las orillas del Nilo, por ello la veneraban.
¿Qué opina usted, mi estimado lector?
Pensamiento: La verdad es un cuchillo afilado, la verdad es una llaga
incurable, la verdad es un ácido corrosivo, los hombres revolotean alrededor de
la mentira como las moscas alrededor de un panal de miel.
En su maldad el hombre es más cruel y más endurecido que el cocodrilo
del río, su corazón es más duro que la piedra. Yo Simuhé, escribo de que mis
actos han sido malos y mis caminos impuestos, con la certidumbre de que alguien
obtendrá de ello una lección para sí, si por casualidad me leyere. Esto es algo
del libro Simuhé, el egipcio escrito por Mika Waltari, que nosotros
recomendamos que lo lean, porque es un libro extraordinario.

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