Por Ing.
Julián ROMERO TEHUITZIL
CHOLULA.- En muchas tradiciones, las
plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que
el Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia
trae alegría al observador.
Los mayas
más viejos y sabios, cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la
Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron
un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie
encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.
Como ya no
tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con
ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella
y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía
vida, los dioses habían creado al x ts’unu’um (colibrí).
Los nombres
mayas en las aves, generalmente se relacionan con los sonidos que producen,
sean sus cantos o sonidos producidos por las plumas, por ejemplo x ts’unu’um
para los colibríes.
Era tan
frágil y tan ligera que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas
sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia
y reflejaban todos los colores.
Entonces los
hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas.
Los Dioses al verlo, se enojaron y dijeron: “si alguien osa atrapar algún
colibrí, éste morirá”. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en
una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.
De ésta
forma es que esta misteriosa y delicada ave ha podido llevar a cabo el encargo
de los Dioses:
“El colibrí
lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres”
Si alguien
te desea un bien, el colibrí tomará ese deseo y lo llevará hacia ti.
Si un
colibrí vuela alrededor de tu cabeza, no lo toques. El tomará tu deseo y lo
llevará a los demás; piensa bien y desea cosas positivas para todos. Piensa que
por algo pasó el colibrí por tu camino; piensa que algo realmente
extraordinario puede ocurrir.
De ahora en
adelante, el colibrí llevará todos tus deseos y pensamientos de un lugar a
otro…
El colibrí
recibe distintos nombres en México y según la región puede conocérseles como
quindes, tucusitos, picaflores, chupamirtos, chuparrosas, huichichiquis, o por
su nombre en lenguas indígenas: huitzilli en náhuatl, x ts’unu’um en maya,
tzunún en huasteco o Jun en totonaco, entre otras.
Los Aztecas
o mexicas, reconocían a los colibríes como aguerridos y valientes luchadores. Era admirado porque, a pesar de su tamaño,
mostraba gran fuerza y poderío al volar. Su belleza, colorido y precisión eran
además cualidades muy apreciadas. Cabe destacar que los mexicas pensaban que
esta ave nunca moría, y era el símbolo de Huitzilopochtli*, el dios de la
guerra. En la cultura zapoteca, era el encargado de beber la sangre de los
sacrificios.
*Huitzilopochtli
ha sido traducido habitualmente como ‘colibrí zurdo’ o ‘colibrí del sur’,
aunque existe desacuerdo entorno al significado ya que el ōpōchtli ‘parte
izquierda’ es el modificado y no el modificador por estar a la derecha, por lo
que la traducción literal sería ‘parte izquierda de colibrí’
En el libro
del Chilam Balam de Chumayel “se denomina al colibrí como una derivación de un
nombre náhuatl, Pizlimtec, que proviene de Piltzintecuhtli, el Sol jóven
(nombre también de Xochipilli, diosa
mexica de la música, el canto, las flores y plantas alucinógenas), y se
presenta como el padre del propio sol de la época actual del universo, que lo
engendra cuando se acababa de
reestructurar la tierra después de un cataclismo cósmico. Esto coincide con el Popol Vuh, donde el sol de la
época actual aparece después de la creación de los hombres de maíz (De la
Garza, 1995)”
“Y bajó
Pzimlitec, el de los huesos verdes, al pie de la flor, y el que es Eterno (el
dios creador celeste) lo transformó en colibrí, y entonces chupó la miel de la
flor, de la flor de los nueve pétalos, hasta lo más adentro de ella. Y entonces
tomó por esposa a la flor vacía, y salió el espíritu de la flor a vagar. Cuando
se abrió el cáliz de esta flor, el Sol estaba dentro, y en medio de ella se
leía su nombre. Y sucedió que suspiraron llenos de deseo los Trece dioses”
(fragmentos de Chilam Balam de Chumayel. Leyenda Maya).
Se despide
su amigo ING Julián Romero Tehuitzil, colibrifuerte2001@yahoo.com.mx
La Caja de
Cartón., email:
tlciudadana@gmail.com....www.tlciudadana.com.mx de tus amigos
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