CHOLULA.- La fe, virtud por la que creemos las verdades de la religión,
crédito que se da a las cosas, confianza, fidelidad, obediencia, seguridad,
“creer en la fe”. Si mi fe fuese muy débil, él me sostendrá; y si el mal me
amenazaré, él me sostendrá. Él me sostendrá, “la fe” es la le fe la certeza de
lo que se espera, la convicción de lo que no se ve, porque por ella alcanzaron
buen testimonio los antiguos, He. II-I-2.
Tampoco dudo por incredulidad de la promesa de Dios, sino que se
fortaleció en fe, dando gloria a Dios. Plenamente convencido de que era también
poderoso para hacer, todo lo que había prometido, Ro. 4-20-21. Es una obra.-
Respondiendo Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él
ha enviado, Jn. 6-29.
Acordándonos sin cesar delante de Dios y padre nuestro de la obra
vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza
en nuestro señor Jesucristo, I. Ts. 1-3. La e se origina en el corazón.- Que si
confesares con tú boca que Jesús es el señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, seréis salvo. Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación, Ro. 10-9-10.
La fe obra por medio del amor.- Porque en Cristo Jesús sin la
circuncisión vale algo, ni la insircuncisión, sino la fe que obra por el amor,
Ga. 5-6. La fe somete al individuo a la voluntad de Dios. Más no todos
obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor ¿Quién ha creído a nuestro anuncio?
Ro. 10-16. La fe obra obediencia.- Pero que ha sido manifestado ahora, y que
pro las escrituras de los profetas, según el mandamiento de Dios eterno, se ha
dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, Ro. 16-26.
Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por
lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus
ofrendas y muerto aún habla por ella. He. II-4. Por la fe Rahab la ramera no
pereció juntamente con los desobedientes habiendo recibido a los espías en paz,
He. 11-31.
La fe sin obras es muerta.-ñ Hermanos más ¿De qué aprovechará si
alguno dice que tiene fe, y no tiene obras ¿Podrá la fe salarle? Y su un
hermano o una hermana están desnudos y tienen necesidades del mantenimiento de
cada día y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no
les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo ¿de qué aprovecha? Así
también la fe, si no tiene obras es muerta, en si misma, Stg. 1-14-15-16-17.
La fe no depende de lo que no puede ver.- Porque por fe andamos, no
por vista, 2. CO. 55-7. La palabra de Dios produce la fe. La fe viene por oír
la palabra. Así que la fe es por oír, y el oír, por la palabra de dios, RO.
10-17. Más no ruego solamente por estos, sino también por lo que han de creer
en mi por la palabra de ellos, Jn. 17-20. La fe viene por la palabra escrita.
Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de que sus discípulos, los
cuales no están escritos en este libro. Pero estos se han escrito para que creáis
que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios y para que creyendo, tengáis vida en su
nombre. Jn. 20.30-31.
La necesidad de la fe se debe creer.- Por eso os dije que moriréis
en vuestros pecados moriréis, Jn 8-4. Se necesita para la salvación.- El que
creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado,
Mr. 16-16. Se necesita para la remisión de pecados.- De éste dan testimonio
todos los profetas, que todos los que en el creyeren recibirán perdón de
pecados por su nombre. Hch. 10-43. Se necesita para agradar a Dios.- Pero sin
fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios
crea que de hoy, y que es galardonador de los que le buscan, He. II-6. Se
necesita para la vida eterna.- El que cree en el hijo tiene vida eterna, pero
el que rehúsa creer en el hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está
sobre él, Jn. 3-36. Se necesita para la justificación.- Y que todo aquello de
que or la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado
todo aquel que cree. Ch. 13-39.
El resultado de la fe.- Trae paz, justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios, por medio de nuestro señor Jesucristo, Ro. 5-1. Uno
es justificado del pecado ¿Dónde, pues, está la jactancia queda excluida ¿Por
cuál Ley? Por la de obras, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el
hombre es justificado pro fe sin las obras de la ley, Ro. 3-27-28. Produce vida
en Cristo.- Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo,
el hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre, Jn. 20-31.

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