Última Parte
CHOLULA.- Alguna vez has conocido a
personas enfermas, has hechos algo por ellas ayudándoles, sin importar la
creencia religiosa o posición económica sin duda podrás hablarles a otras
personas del poder de Dios.
De tiempos remotos se menciona a Naaman, general del
ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenían en
alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era
este hombre valeroso en extremo pero leproso, Israel y Siria, siempre pelearon
llevándose una jovencita como prisionera y sirvienta trabajo con la esposa de
Naaman, ella explicó a su ama cómo se podría curar su esposo en la ciudad de
Samaria, el profeta Eliseo podrá hacer desaparecer su enfermedad de lepra
sanándole, Ben-hadad rey de Siria extendió cartas al rey de Israel, emprenden
el viaje a encontrarse con Eliseo, Jehoram rey de Israel, no tiene fe en Dios,
menos en el profeta Eliseo éste entiende que está buscando motivos para pelear
con él, Eliseo se entera de la situación le pide al rey que le permita ir a
Eliseo el profeta, para mostrar que Dios tiene poder para sanar a Naaman en su
lepra, Naaman llega a la casa de Eliseo con todos sus carros y asistentes, el
profeta envía un mensajero diciéndole que se bañe en el río Jordán por siete
veces y entonces se curará.
El general
se enoja, él esperaba que saliera Eliseo a recibirlo y extendiera su mano por
encima de su lepra y hacerla desaparecer, la atención fue de un mensajero del
profeta, el general enfurecido se da la vuelta de regreso a su nación, sus
asistentes preguntaron, Si Eliseo te hubiera pedido algo difícil, lo habrá
hecho ¿Por qué no lo haces, esto que es demasiado sencillo? Bañarte y quedar
limpio, el general lo hizo se sumergió en el río Jordán siete veces quedando
limpio de lepra, “sanidad divina”, el general vuelve a Eliseo y dijo, y volvió
el varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él y dijo: He
aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel, 2.R.5-15.
Hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales cantando y
alabando con vuestro corazón al señor; dando siempre gracias por todo en el
nombre de nuestro señor Jesucristo, a Dios, el padre, Ef. 5-19-20. El poder de
Dios sigue manifestándose hasta nuestros días, si tienes problemas o enfermedades
acude en ayuda a él, ten la plena seguridad, obtendrás respuestas
satisfactorias. Enjugará Dios toda lagrima de los ojos de ellos, y ya no habrá
muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas
pasaron, Ap. 21-4. Habla a otras personas lo que Dios ha hecho en mi vida, no
tengas miedo, no te avergüences, alguna vez yo como el sol, mi ocaso y fin
tendré también; más me dirá mi buen señor “mi Sirvo fiel, conmigo ven”. Dios te
ama.

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