CHOLULA.- Alguna vez la muerte atroz
vendrá, más cuando, no lo sé, pero esto se con mi buen Dios, un sitio, yo feliz
tendré. Yo lo veré y en dulce amor, iré a vivir con él ahí, por gracia yo salvado
fui, en día feliz que espero ya. Las puertas me abrirá el señor, y mi alma a él
con gozo irá. Las escrituras te ayudarán a mantener estabilidad, sanidad
espiritual ante situaciones tormentosas que sin duda llegarán en la vida, la
búsqueda de la felicidad es un derecho universal de los hombres y mujeres,
habrá felicidad con nuestras familias si la ley son buenas razones de quienes
lo han conseguido. –No es tan fácil-, todos deseamos ser felices, no todos lo
han logrado, hay desdichas, hay problemas hay enfermedades, hay limitaciones.
Los que no tienen preocupaciones económicas, ¿serán y estarán felices? Hemos
observado y sabemos, personas adineradas y famosas suelen llegar a la
desilusión; personajes famosos, hombres y mujeres, han hecho carreras extraordinarias
alegrando a multitudes en el deporte, en películas, cantantes, etc., etc. Han
padecido depresiones crónicas, soledad y vació en sus vidas, la mayoría de
personas acaudaladas dan a sus hijos posesiones y dinero, planta miserias que
vendrán después, al no saber administrar lo que heredaron, derrochando y
malgastando todo -¡Solo Dios hace al hombre feliz!, la vida es nada, pronto se
acaba oye, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al camino. Dame, hijo
mío, tú corazón y miren tus ojos por mis caminos. Pr. 23.19, 26. Retomando
fuerzas a soportar injusticias sociales y vencerlas ¿Cómo hacerlo? Y los
redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo
será sobre sus cabezas, y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el
gemido, Is. 35-10. Pero gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva en
triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de
un conocimiento, 2. CO 2-14. El poder de Dios sigue manifestándose si hay
problemas, enfermedades acude en ayuda a él, con fe, obtendrás respuestas
satisfactorias, en el evangelio de san Mateo dice lo siguiente –Jesús sana a un
leproso, y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo; Señor, si
quieres puedes limpiarme, Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero;
sé limpio. Y al instante su lepra desapareció Mt. 8-2-3.
Continuará
el Miércoles

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