Hemos
repetido que, si en la revolución mexicana de 1910, con cerca de 14 millones de
habitantes pasó lo que pasó, hoy con 100 millones más, la tecnología
armamentista y la disposición de esa industria para armar a unos y otros, no
importándoles banderas, sería un suicidio y daría pretextos nuevos a otros
países poderosos para invadirnos con el “fin” de proteger sus intereses; y si
no, al tiempo.
Lo menos que
podría pasar es que con el argumento de guardar el orden, se use la violencia
al extremo y se vaya gestando una nueva dictadura. La historia nos enseña que
en américa, así se han construido algunos de los gobiernos dictatoriales; ¿los
muertos? esos no importaron, como tampoco importan los que a diario hay en
México.
Y aún hay
partidos que se obstinaron en sostener en el poder a individuos ineficientes,
incapaces y valemadristas que directa o indirectamente ocasionaron los hechos
en el estado de guerrero. Probablemente no tarde un toque de queda nacional.

0 comentarios:
Publicar un comentario