* 100 años
del natalicio de “La Doña”
Acuérdate de
Acapulco...
De aquella
noche…
María
bonita, María del alma…
Por LAP
Bruno AGUILAR JUAREZ
CHOLULA.- María Félix, inspiró al músico poeta Agustín Lara, quien
como regalo de boda le compuso esta hermosa canción, María bonita, himno de la diva del cine nacional que le acompañó durante toda su vida, en
cualquier parte del mundo, en un teatro, un auditorio, una plaza de toros, un
restaurante; la orquesta del lugar, al verla llegar, entonaban la bella
melodía, el público puesto de pie la recibía con sonoros aplausos, admirando su
porte y su belleza.
La primer
película que filmó La Doña, fue el
“Peñón de las Animas,” junto al charro cantor Jorge Negrete, quien nunca tuvo
un gesto amable para la debutante, se cayeron mal hasta que un día volvieron a
encontrarse y fue para no separarse más.
El año que
pasaron casados, fue una constante fiesta publicitaria; la Boda de ambos fue
filmada, vista en noticieros y también radiado internacionalmente; El le
regaló un collar de esmeraldas y
diamantes que no terminó de pagar. A la muerte de Jorge, los cobradores
recibían una sola respuesta de la Diva, “lo dado, dado.”
María y
Jorge, fueron una pareja muy apreciada por sus admiradores
A la “Doña”, como también universalmente se le
conoció, se debe gracias a la película “Doña
Bárbara,” drama romántico estrenada en el año de 1943, protagonizada por
María Félix, Julián Soler, María Elena Márquez, Andrés Soler, entre otros
actores, dirigidos por Fernando de Fuentes y Miguel M. Delgado.
Su
descubridor Fernando Palacios, quien caminando por las calles de Palma y
Madero, en la ciudad de México, la abordó preguntándole si le gustaría hacer
cine, la Doña le respondió ¿Quién le dijo que yo quiero entrar al cine?, si me
da la gana lo haré, pero cuando yo quiera y será por la puerta grande.
De las 47
películas filmadas por la artista, Fernando Palacios, la dirigió en su cuarta
cinta, “La China Poblana,” film del que no existe
una sola copia en el mundo y cuyos negativos se encuentran perdidos.
El actor con
el cual ella se sintió a gusto trabajar fue con Pedro Armendáriz, había química
en sus combinaciones fílmicas, eran amigos y se divertían con el sentido del
humor de ambos.
Trabajaron
juntos en “Enamorada,” “Maclovia,” “La
Escondida,” “Flor de mayo,” “Canasta de cuentos mexicanos,” “La cucaracha,” y
“La Bandida.”
A lo largo
de su carrera fílmica, María Félix, fue reunida con célebres astros mexicanos,
españoles, portugueses, italianos, franceses, alemanes, austriacos y
norteamericanos, de todos ellos, el que le pareció siempre el más guapo, fue
Pedro Armendáriz; única figura que no podía opacar en la pantalla, en su
atractivo no únicamente se cuenta la belleza física, también la arrolladora
presencia y su magnetismo viril; todo ello hace posible la veracidad, de otra
manera, el público jamás hubiera creído razonable que la Doña se fijara en él,
y como sucede en “Enamorada”, el
personaje de la Félix dejará una vida de comodidades y de lujos para
convertirse en una soldadera más que sigue a su hombre.
Otro actor
con el que se identificó fue con Arturo de Córdova, quien llenaba la pantalla,
poseía una personalidad recia, una voz potente y la experiencia interpretativa
para no dejarse aplastar por la belleza y temperamento dominante de la Doña, en
la “Diosa arrodillada”, ambos
actores lograron magnificas caracterizaciones, Ella avasallante, El excelente,
fueron amigos durante muchos años.
Con el
inmortal actor y cantante, Pedro Infante, filmó la joya cinematográfica, “Tizoc”, única película que filmaron
juntos, el éxito de una combinación tan opuesta como la de María Félix y Pedro
Infante reside en que ambos son ídolos del pueblo, hechos a la medida del
público, El de una simpatía verdaderamente sin paragón; era el amigo, el novio,
el marido, el padre, el hermano que cualquier espectador idealizaba, Ella la
mujer de belleza única, perfecta, inalcanzable, una mujer que no puede ser de este
mundo y por lo tanto, no es mujer, sino una aparición, algo que la gente en la
oscuridad de los cines contemplaba como un sueño. La Félix, iridiscente,
volcánica, dura y de apariencia altanera, fue la fama creada que tanto
contribuyó a su éxito.
María Félix,
un nombre que se dice completo, como palabras mágicas, como un mantra siempre
protector, pertenece a un ser legendario constantemente admirado.
Manuel Puig
dijo de Ella; “Nunca copió a nadie,” ni del cine ni del teatro, ni de Hollywood ni de Europa.
Ella es su propia invención, trabajó mucho su manera de moverse y su voz.
María
bonita, desde sus primero años en el cine, vivió siempre rodeada de artistas,
Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, José Revueltas, Diego Rivera la pintaba,
Frida Kahlo la dibujó en la frente de Diego, José Clemente Orozco le hizo un
retrato que le robaron a la actriz.
Renato
Leduc, Efraín Huerta, poetas que le dedicaron palabras que glosaron, una vez
más, su belleza y su personalidad.
La Generala
fue la última película que filmó la Diva, dirigida por Juan Ibáñez en 1970.
María de los
Ángeles Félix Güereña, nació el día 8 de abril de 1914, en Alamos, Sonora,
México y murió coincidentemente el 8 de abril de 2002, en la Ciudad de México.
Sus restos
reposan en el panteón francés a lado de su hijo Enrique Álvarez Félix y de sus
padres.
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