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Sorprendidos empleados y ciudadanos, por viento
Por Vidal
SOLÍS PÉREZ
TEXMELUCAN.- La fuerza del viento quedó
demostrada una vez más, ante la sorpresa de usuarios de la autopista México-Puebla
y del personal de CAPUFE, cuando las casetas semi-fijas de peaje, se empezaron
a levantar, con todo y personal que estaba laborando, luego de que se formaron
los popularmente conocidos “remolinos”. El saldo fue solo de personas atónitas
y asustadas, no hubo lesionados, solo daños materiales.
La tarde del
pasado domingo, cuando por la autopista México Puebla, pasaban pocos vehículos,
en la zona de las casetas de peaje, en donde se tienen unas semifijas, el
escenario parecía normal, se sentía correr el viento, pero no era motivo de
preocupación y menos aún de alarma.
De momento,
se formaron unos “remolinos”, la tierra ser elevaba varios metros, los
automovilistas subían los cristales de las puertas de sus carros, el personal
de CAPUFE, cerraba momentáneamente las puertas de las casetas donde estaban
laborando, y de momento esas casetas se empezaron a sacudir, se tambaleaban,
cuando el personal quiso reaccionar, es que ya estaban en los aires, iban
volando, como pudieron se sujetaron del equipo de oficina y se encomendaron a
la “corte celestial”.
Metros más
adelante, cayeron esas casetas, ante la mirada atónita de los automovilistas
que cruzaban por la zona.
Personal
paramédico de CAPUFE, acudió de inmediato, hasta donde estaban sus compañeros,
los revisaron y nadie estaba lesionado, solo pálidos por el susto que vivieron
al imaginarse que serían estrellados contra el piso y ahí terminarían sus
vidas.
Varios
anuncios espectaculares, que se ubicaban también en la zona, fueron dañados, se
doblaron las estructuras, el material como láminas y lonas, salieron volando.
Al final de
unos minutos, cuando el viento se disipó, y todo volvía a la calma, los
comentarios eran de no poder creer lo que había pasado con este viento de la
temporada de “febrero loco y marzo otro poco”.
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