Parte 2
Extracto del
libro “No serás Princesa, Vas a ser Feliz”
La libertad y la salud se asemejan:
Su verdadero valor se conoce cuando nos
faltan.
Henri Becque
CHOLULA.- El segundo cuerpo es el
físico y este también se alimenta de lo que le das; alimentación, descanso y
deporte. El deporte es indispensable y aún en el caso de que seas la persona
más ocupada del mundo, siempre podrás tomar la decisión de dejar de ver la tele por veinte minutos y ponerte a brincar la
cuerda. Pretextos no te van a faltar, ¡el gimnasio está lejos!, ¡hace frío!,
¡no tengo tiempo!, ¡no tengo con quien ir! Al igual que los pensamientos está
es una decisión personal y solo necesitas un espacio en tu recámara y en veinte
minutos diarios puedes lograr una gran diferencia. Solo haz la cuenta seis días a la semana de este pequeño esfuerzo
representa dos horas de ejercicio intenso, equivalente a que te queden bien los
pantalones. ¡Una gran diferencia por tan poco esfuerzo! De la misma manera que
hiciste ejercicio y te cansaste durante el día es necesario que descanses bien,
esta es la gran diferencia entre rendir al día siguiente o estar durmiéndote en
la junta con el jefe. La verdad, ¿a quién le darías el mejor puesto, al que
siempre está atento o al que siempre está bostezando mientras hablas? La comida
es el otro componente de tu salud física, come lo que necesitas. Muchas veces
cometemos el error de comer muy bien en la mañana pensando que tendremos un día
muy difícil y por lo tanto hay que llenarse de energía, pero la sorpresa es la
siguiente, el alimento solo está disponible por tres horas. De lo que comiste
una parte te sirve para esas tres horas y el resto se acumula, se trasforma en
grasa y te ocasiona sobrepeso, la receta es comer varias veces porciones
pequeñas de comida lo más natural posible. Recuerda, tu cuerpo es la principal
herramienta con la que trabajas, debes tenerla bien afinada.
Las
emociones son el tercer cuerpo y se alimentan también de los pensamientos, dale
algo bueno de comer a tu mente y tus emociones estarán bien afinadas. Hay
personas muy temperamentales que no han sabido domar a la fiera que llevan
dentro, la receta es que las emociones están a tu servicio y no tú al servicio
de tus emociones. Haz de esto un hábito, tú controlas a tus emociones, tú
decides cómo reaccionar ante las circunstancias y después de practicar esto por
un tiempo serás la persona controlada, estable, que hace lo que decide y no lo
que le brota del instinto. Solo piensa a quien quisieras tener junto a ti, a un
manojo de nervios, al que se pelea con los conductores mientras maneja. Así
como tú quieres estar junto a alguien equilibrado los demás querrán estar
contigo si eres equilibrado.
El cuarto
cuerpo son los afectos y estos son necesarios para sentirte apoyado y
respaldado, recuerda que somos seres sociables y necesitamos sentir el cariño
de los demás. Pega las fotos de tus seres queridos, sus dibujos si tienes
hijos, mantente en contacto su recuerdo. Por último está el espíritu, sea cual
sea tu fe mantente en contacto con ella. Casi todos lo humanos creemos en un
ser superior y esto nos da la seguridad de que no estamos solos y que hagamos
lo que hagamos siempre podremos regresar con este ser superior a encontrar el
cálido cobijo del consuelo.
Te agradezco tu tiempo y no dudes en
llamarme si quieres algún consejo.
*** ENRIQUE RUIZ VILLASEÑOR es economista de
la Universidad de las Américas Puebla, tiene estudios de economía en STATE
UNIVERSITY OF NEW YORK, Maestro en Alta Dirección de Empresa por el IPADE, ha
sido catedrático de la BUAP, IBERO, UDLAP y UPAEP. También ha colaborado como
columnista del Periódico “El Financiero Golfo Centro” orgullosamente
Cholulteca.

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