En un
bosque, no tan lejano de estas tierras, nacieron dos lobitos, lobeznos, a quien
se les conocía como Los Quiques; uno creció bajo la sombra del otro. Aunque el
bosque era basto para la buena vida, tenían temor de que llegara algún animal,
medianamente hábil, para expulsarlos de sus terrenos.
Es por ello,
que Los Quiques empezaron a idear a quien dejarían parte de sus dominios; uno
de ellos, Quique Viejo decía “debe ser un guey, tan guey como los priistas”;
Sin embargo, Quique, El Enchinado, no estaba muy de acuerdo, pues argumentaba,
que por pende…que sea un priista, no deja de ser malas mañas.
Así pasaba
el tiempo en la comarca; y a cada tictac del reloj, aumentaba la angustia de
Los Quiques, hasta que la rectora de sus días les sopló la idea de cruzar un
lobezno con un asno. Bueno, reflexionó, Quique el Viejo, en cuanto al lobezno
no hay problema; empero, respecto del asno sí, pues, a su parecer sobraban en
el bosque.
En eso
estaban, cuando Los Quiques se percataron de un asnito muy meticuloso que
deambulaba entre los árboles; “oye, quién es ése guey” preguntó Quique el
Enchinado a Quique el Viejo, éste, acostumbrado a sobajar a todo mundo
respondió “es Poncho el Chico, un burro de carga, que no ata ni desata”.
¡¡¡Ahí está
la solución!!! Exclamó el Enchinado, “simplemente, lo cruzamos con un lobezno y
nos dará un lobasno; alguien, que sea talacha, pero que no piense, mucho menos
que haga preguntas incómodas sobre cómo hemos administrado el bosque; y hasta
lo hacemos creer que él manda en los dominios”. ¿Qué te parece Viejito?
No es mala
idea; ahora sólo queda llevar a cabo la parafernalia de la “asunción de Poncho
el Chico” –sin albur- y todos felices. Esta historia continuará…
Quien anda
muino, encabronado, encorajinado o como Usted quiera decir, es Leo Paisano,
pues le tratan de pintar un violín con eso de que todo marcha sobre ruedas en
el ayuntamiento de San Andrés Cholula. Así que el Buen Leo y su hermano Memo
deben estar muy a las vivas.
La verdad,
que si alguien le ha dado lustre al proceso de transición entre los equipos de
Lalo Rivera y Tony Gali es el Caballero de la Política, Fernando Manzanilla
Prieto, quien es una persona brillante y práctica; además, de saberse rodear de
gente muy capaz, como Luis Salazar.
Otro jitazo
más del director de la Jurisdicción Sanitaria No. Cinco, con sede en
Huejotzingo, Dr. Marco Antonio Tecpanecatl Romero, quien tramitó lo necesario
para atender medicamente a un paisano que radica en Nueva York, todo ello
dentro del Programa “Se fueron sanos; sanos deben regresar”. Fue el pasado
jueves que se brindó la atención al poblano, quien agradeció lo hecho por el
“cirujano del progreso”.
Quien al
parecer no tiene minuto para el descanso es el diputado electo de Movimiento
Ciudadano, Ignacio Alvízar Linares, pues al margen de hacer análisis sobre las
iniciativas de ley que de inmediato pondrá a consideración del Pleno a partir
del 15 de enero de 2014; se debe de dar espacio como coordinador del equipo de
transición de José Juan Espinosa Torres, edil electo de San Pedro Cholula. La
verdad, ambos son una mancuerna de invaluable calidad.
Ya viene, ya
viene, ya viene, una nueva organización que dará un rostro amable a la Central
de Abastos. Con calmiux.

0 comentarios:
Publicar un comentario